sábado, janeiro 08, 2005

Objetos sangrientos

Hoy tengo la sangre a flor de piel
Primero fueron los cuchillos, los que aparecieron una tarde en nuestro gabinete sin saber de dónde
Eso fue hace tiempo.
Ahora, lentamente, vienen hablando de nuevo los objetos
Los fusibles eléctricos que saltan
Los adaptadores que dejan de transportar corriente
El olor a quemado
El espejo que se rompe
Siete años de mala suerte
La jarra de té hirviendo quebrándose con el calor
Dejándonos quemaduras de primer y segundo grado
El equipo de sonido que no quiere dejar sonar la música
Vasos rotos, platos rotos, tazas
El dedo meñique con media cuchilla hundida entre sus carnes
Reguero de sangre desde la cocina hasta el ascensor hasta la puerta del edificio
Hasta el teclado, las letras B y L y el signo de interrogación
Y el gato olfateando esa cosa tan rara que le despierta instintos desconocidos
Ahora que el ratón ya no mueve la cola
¿Habrá sahumerios para despejar esta sal?