sexta-feira, março 18, 2005

17

Cierra el 17 con tremenda tormenta de un viento furioso y pesadillas.
Por el suelo están regados los cuchillos, el fuego, las palabras, los labios reventados, las almas hechas pedazos.
Ayer mismo me burlaba de ese presagio.
Hoy empiezo a entender mejor de qué se trataba.
¿Dónde se encuentran las fuerzas, cómo, quién me enseña?
¿para sobrevivir, para
seguir avante, para
armar de nuevo de los jirones
la integridad?